Es un tratamiento para pieles sensibles y con rosácea que está diseñado para calmar, hidratar y fortalecer la barrera cutánea, ayudando a reducir la sensación de irritación y mejorando el confort de la piel. Se realiza con productos cuidadosamente seleccionados y técnicas suaves que respetan la sensibilidad del rostro, evitando generar agresiones innecesarias.
Cada sesión comienza con una evaluación de la piel para conocer su estado y adaptar el protocolo a sus necesidades.
Este tratamiento está indicado para personas con piel sensible, reactiva o con rosácea. El protocolo se adapta a las necesidades de cada piel y puede realizarse de manera periódica para ayudar a mantenerla protegida, hidratada y en mejores condiciones.
Cada piel es única, por eso adaptamos el tratamiento para brindarte una experiencia personalizada, cómoda y segura.
Duración: 90 minutos